Guadalajara: Pueblos Negros (4 días)

Ruta de 4 días por los Pueblos Negros, Guadalajara

Aventura, Playas y Libertad

Si buscas una escapada de desconexión, naturaleza y encanto rústico, esta ruta por los Pueblos Negros de Guadalajara es para ti. Cuatro días de paisajes espectaculares, arquitectura tradicional y rincones que parecen sacados de un cuento.

¿Dónde pernoctar? Podéis aparcar vuestras furgonetas o autocaravanas en cualquiera de las áreas recreativas o parkings de Tamajón, indicados en la aplicación Park4Night.

Día 1: Tamajón – Ciudad Encantada – Campillejo – Roblelacasa

Salimos de Madrid con destino a Tamajón, un municipio enclavado en la Sierra Norte de Guadalajara.

 Conocido por su entorno natural y su tradición arquitectónica.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Uno de sus mayores atractivos es la Ciudad Encantada de Tamajón, un conjunto de formaciones rocosas kársticas esculpidas por la erosión a lo largo de los siglos.

Este paisaje de piedra caliza, de formas caprichosas y aire místico, resulta ideal para una primera parada.

La Ermita de los Enebrales es un templo situado en Tamajón, Guadalajara, dedicado a la Virgen de los Enebrales, patrona del municipio. De estilo sencillo y rústico, se encuentra en un entorno natural rodeado de enebros y encinas, lo que le otorga un encanto especial.

Ermita Los Enebrales

En la zona muy cerca de la ciudad encantada, hay un espacio habilitado para aparcar y descansar antes de retomar la ruta.

Después de un descanso y algo de comida, continuamos hacia Campillejo y Campillo de Ranas, pueblos pequeños pero con una arquitectura negra que fascina a cada paso. Sus iglesias de piedra oscura y sus casas con balcones llenos de flores crean una estampa pintoresca y acogedora.

Por la tarde, llegamos a Roblelacasa, un pueblo de calles empedradas y aire tranquilo. 

Recorrerlo es un placer: casas de pizarra, fachadas decoradas con macetas y un ambiente sereno que invita a quedarse.

Iglesia Roblelacasa

Decidimos pernoctar en la zona habilitada a la entrada del pueblo, un rincón tranquilo con vistas espectaculares a la sierra.

A la mañana siguiente, una sorpresa: unos amiguitos inesperados, nos visitaron antes de partir.

Día 2: Roblelacasa – Cascadas del Aljibe – Campillo de Ranas – Majaelrayo

Desde Roblelacasa parte la ruta a Las Cascadas del Aljibe, un rincón natural impresionante.

Este paraje se forma gracias al arroyo del Soto, que antes de encontrarse con el río Jarama, regala dos saltos de agua, para un baño refrescante en verano.

La ruta de senderismo, de 6,7 km ida y vuelta, es de dificultad moderada. 

Aunque el descenso es sencillo, la subida requiere algo más de esfuerzo. Eso sí, el camino rodeado de jaras y robledales hace que cada paso valga la pena.

Estas cascadas presentan dos saltos de agua sucesivos que, en conjunto, alcanzan aproximadamente 10 metros de altura, creando pozas naturales o piscinas que invitan al baño durante los meses más cálidos. 

Cuando llegue al destino no me lo podía creer unas hermosas piscinas naturales estaban ante mí, era impresionante, la zona es preciosa y me quede allí a comer y pasar el día. 

Además de las cascadas, la zona ofrece otros puntos de interés, como el Puente de Matallana o Puente de los Trillos, una muestra de la arquitectura negra de la región, y el pueblo semiabandonado de Matallana, que conserva ejemplos de construcciones tradicionales en pizarra.

Después de un baño y un almuerzo con vistas, continuamos la ruta hacia Campillo de Ranas, un pueblo algo más grande donde aprovechamos para tomar un café en uno de sus bares. 

Está rodeado de montañas y naturaleza, es un destino ideal para senderismo y turismo rural. Además, se ha hecho famoso por celebrar bodas en un entorno único y pintoresco.

Iglesia Campillo de Ranas

Donde pernoctar en Campillo de Ranas: hay un parking dentro del pueblo.

Desde allí, en apenas 5 minutos, llegamos a Majaelrayo, otro pequeño tesoro de la arquitectura negra. 

Sus casas adornadas con plantas, sus calles limpias y su ambiente acogedor nos dejaron maravillados.

Donde pernoctar en Majaelrayo: hay un parquing a la entrada del pueblo donde debéis dejar vuestra furgo o autocaravana, para bajar andando a visitar el pueblo, es un parquing tranquilo donde también se puede pernoctar.

Al caer la noche, me habían hablado de una zona que había cerca de Valverde de los Arroyos, donde se podía parar a la orilla del rio con la furgo, y donde la gente suele ir a bañarse, y me fui hacia allá, para buscar un lugar donde pernoctar allí.

Dia 3: Valverde de los Arroyos – cascada – Valverde de los arroyos

Donde pernoctar: hay un parking en la zona alta del Pueblo.

Comenzamos el día en Valverde de los Arroyos, considerado uno de los pueblos más bellos de la arquitectura negra de Guadalajara.

Ayuntamiento Valverde de los Arroyos

Sus calles de piedra, casas de pizarra y la tranquilidad de su entorno lo convierten en un destino imprescindible.

Otro de los atractivos turísticos de aquí es su famosa Chorrera de Despeñalagua,  una impresionante cascada de más de 80 metros.

Es un destino perfecto para el senderismo y el turismo rural, con un encanto tradicional y paisajes espectaculares.

La ruta sale desde el mismo pueblo de Valverde al cruzarlo llegas a un gran parque o pradera y desde allí a su izquierda empieza la ruta a la chorrera.

El camino, flanqueado por árboles frutales, jaras y un reguero de agua, es una delicia para los sentidos. 

A medida que avanzamos, la impresionante caída de agua se va revelando ante nuestros ojos, dejándonos sin aliento.

De regreso al pueblo, vivimos una estampa entrañable: una furgoneta convertida en supermercado itinerante y las señoras del lugar haciendo la compra en la plaza. Un guiño entrañable a la vida rural de antaño.

Por la noche, pernoctamos en un parking cercano a Majaelrayo, donde reinaba la paz absoluta.

Día 4: Regreso a Madrid

Tras un buen desayuno, emprendimos el regreso a Madrid, no sin antes hacer una última parada para comprar productos locales: miel, quesos y artesanía, pequeños tesoros que nos llevamos como recuerdo de esta ruta inolvidable.

Si buscas una escapada diferente, cerca de Madrid y rodeado de naturaleza, los Pueblos Negros de Guadalajara son una opción espectacular. Y si viajas en furgoneta, esta ruta es perfecta para descubrir su magia con total libertad.

¿A qué estás esperando?